sábado, 24 de marzo de 2012

¿Sobradamente preparados?


    El pasado 21 de marzo, RTVE emitió un documental en Comando Actualidad sobre la situación en que se encuentra un amplísimo porcentaje de la población activa de nuestro país, concretamente un 25%: la sobre educación. Se ponen los pelos de punta si nos metemos en la piel de estos jóvenes , sobradamente preparados, con carreras varias , tanto de letras como de ciencias: derecho, arquitectura, ingenieros de telecomunicaciones…etc., a los que la necesidad de subsistencia  les empuja a aceptar cualquier tipo de trabajo por debajo de sus niveles de preparación.

El documental me hizo reflexionar y relacionar la información con otra que tenía en mis manos y a la que quería dedicar un post: la discriminación salarial.  En España, las diferencias salariales entre los titulados en educación terciaria (universidades y ciclos de grado superior)  y los graduados en segunda etapa de secundaria es del 32%, mientras que en el resto de países de la OCDE es del 51%. Ello ha provocado una disminución de un 6% de universitarios en el periodo 2001-2007. Total, si no es directamente proporcional el aumento salarial con el sacrificio al que se liga, ¿para qué estudiar?
El último dato significativo que podemos adjuntar es que el 35% de los jóvenes españoles no tienen Bachillerato o título de FP, lo que nos separa 15 puntos de la media europea.

Si estos datos los mezclamos en la coctelera del mercado laboral español  nos sale un mejunje bastante agriado por el intrusismo profesional y la falta de formación. Me duele especialmente que los sectores que acogen a estos individuos, los que se consideran “trabajos de baja cualificación”, son aquellos pertenecientes al sector terciario, especialmente ligados a  actividades de ocio y a la hostelería (así le va a la gallina). Y aquí es donde yo no entiendo nada de nada y me planteo varias cuestiones.

Primera cuestión: Si observamos la evolución económica de los países desarrollados, éstos han dejado de ser países industriales para dedicarse al sector servicios e información. Por tanto, ¿cómo es posible que la principal fuente de ingresos de un país no cuente con profesionales? ; además, me pregunto qué será de los alumnos que he ido dejando atrás. Jóvenes ilusionados que han tenido clara su vocación y han decidido dedicar sus esfuerzos y logros al sector, ¿estarán siendo valorados?

Segunda cuestión: ¿Por qué los estudios tienen que estar siempre vinculados al sacrificio?

Tercera cuestión: Sobradamente preparados ¿para qué mundo, para éste? ¿Realmente están sobradamente preparados? Evidentemente, para el sector en el que se encuentran, no.

Cuarta cuestión y quizás la que más miedo da: ¿Está el sistema educativo y la sociedad española preparada para  esta nueva realidad en que nos movemos?

Y por último…¿Quién o quiénes son o somos los responsables de esta situación?


Aquellos que queráis profundizar sobre la situación laboral de los jóvenes de España, os interesará OBJOVEM

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